Había una vez una estación llamada Otoño.Un día, Otoño decidió escaparse y salió de viaje a ese país del cual escuchaba todo el tiempo en las películas* “algo debe tener, pensó”.
Al llegar al aeropuerto Jorge Chávez, se impresionó por la modernidad que no esperaba encontrar en este remoto lugar. “Hasta tiene mangas!”.
Lamentablemente, la modernidad llegó hasta ahí. Por errores de conexión, ésta se separó del avión justo cuando Otoño salía. Y se cayó. Y así fue como (el) Otoño nunca llegó a Lima.
Al llegar al aeropuerto Jorge Chávez, se impresionó por la modernidad que no esperaba encontrar en este remoto lugar. “Hasta tiene mangas!”.
Lamentablemente, la modernidad llegó hasta ahí. Por errores de conexión, ésta se separó del avión justo cuando Otoño salía. Y se cayó. Y así fue como (el) Otoño nunca llegó a Lima.

No hay comentarios:
Publicar un comentario